Participa

Cómo participar

Si quieres formar parte del espacio E-DMUS,
rellena el formulario de acceso

Política de acceso

La Política de Acceso al Espacio de datos E-DMUS regula los mecanismos de entrada, permanencia y participación de las entidades en el espacio de datos, estableciendo un marco de confianza cerrado y gestionado (permissioned network). A diferencia de los repositorios de datos abiertos universales, el acceso a la plataforma E-DMUS no es libre ni anónimo; está restringido a entidades jurídicas verificadas que superen un proceso de cualificación (Onboarding) y formalicen su adhesión al Marco de Gobernanza. Esta política tiene como finalidad garantizar que todos los miembros del ecosistema contribuyan legítimamente a la cadena de valor de la movilidad urbana, asegurando la integridad operativa y la alineación con los objetivos estratégicos del proyecto.

Preguntas frecuentes (FAQs)

En esta sección respondemos a las preguntas más habituales sobre qué son los espacios de datos, cómo funcionan, qué normativa los regula y qué beneficios aportan a las organizaciones y a la ciudadanía.

Un espacio de datos es un ecosistema colaborativo que proporciona el entorno necesario para que diversas organizaciones —públicas y privadas— compartan, utilicen datos y presten servicios de forma segura, confiable y conforme a la normativa vigente, con el
objetivo de generar innovación e impacto económico y social.

A diferencia de una base de datos tradicional, en un espacio de datos no existe un repositorio central único: cada participante mantiene el control sobre su propia información y decide qué comparte, con quién y en qué condiciones, gracias a mecanismos técnicos y de gobernanza que garantizan la confianza entre todos.

En una plataforma tradicional, los datos se centralizan en un único repositorio bajo el control de una sola entidad. En un espacio de datos, en cambio:

Cada organización conserva la soberanía sobre sus propios datos: decide qué comparte, con quién y bajo qué condiciones.

– El intercambio se produce de forma descentralizada, mediante conectores técnicos y políticas de uso definidas por cada proveedor.

– Todos los participantes operan bajo un marco de gobernanza y confianza compartido, sin que ninguna entidad tenga control exclusivo sobre el conjunto del sistema.

Esto garantiza privacidad, trazabilidad y cumplimiento normativo en cada intercambio de datos.

En una plataforma tradicional, los datos se centralizan en un único repositorio bajo el control de una sola entidad. En un espacio de datos, en cambio:

Cada organización conserva la soberanía sobre sus propios datos: decide qué comparte, con quién y bajo qué condiciones.

– El intercambio se produce de forma descentralizada, mediante conectores técnicos y políticas de uso definidas por cada proveedor.

– Todos los participantes operan bajo un marco de gobernanza y confianza compartido, sin que ninguna entidad tenga control exclusivo sobre el conjunto del sistema.

Esto garantiza privacidad, trazabilidad y cumplimiento normativo en cada intercambio de datos.

En una plataforma tradicional, los datos se centralizan en un único repositorio bajo el control de una sola entidad. En un espacio de datos, en cambio:

Cada organización conserva la soberanía sobre sus propios datos: decide qué comparte, con quién y bajo qué condiciones.

– El intercambio se produce de forma descentralizada, mediante conectores técnicos y políticas de uso definidas por cada proveedor.

– Todos los participantes operan bajo un marco de gobernanza y confianza compartido, sin que ninguna entidad tenga control exclusivo sobre el conjunto del sistema.

Esto garantiza privacidad, trazabilidad y cumplimiento normativo en cada intercambio de datos.

En una plataforma tradicional, los datos se centralizan en un único repositorio bajo el control de una sola entidad. En un espacio de datos, en cambio:

Cada organización conserva la soberanía sobre sus propios datos: decide qué comparte, con quién y bajo qué condiciones.

– El intercambio se produce de forma descentralizada, mediante conectores técnicos y políticas de uso definidas por cada proveedor.

– Todos los participantes operan bajo un marco de gobernanza y confianza compartido, sin que ninguna entidad tenga control exclusivo sobre el conjunto del sistema.

Esto garantiza privacidad, trazabilidad y cumplimiento normativo en cada intercambio de datos.

Un espacio de datos es un ecosistema colaborativo que proporciona el entorno necesario para que diversas organizaciones —públicas y privadas— compartan, utilicen datos y presten servicios de forma segura, confiable y conforme a la normativa vigente, con el
objetivo de generar innovación e impacto económico y social.

A diferencia de una base de datos tradicional, en un espacio de datos no existe un repositorio central único: cada participante mantiene el control sobre su propia información y decide qué comparte, con quién y en qué condiciones, gracias a mecanismos técnicos y de gobernanza que garantizan la confianza entre todos.

En una plataforma tradicional, los datos se centralizan en un único repositorio bajo el control de una sola entidad. En un espacio de datos, en cambio:

Cada organización conserva la soberanía sobre sus propios datos: decide qué comparte, con quién y bajo qué condiciones.

– El intercambio se produce de forma descentralizada, mediante conectores técnicos y políticas de uso definidas por cada proveedor.

– Todos los participantes operan bajo un marco de gobernanza y confianza compartido, sin que ninguna entidad tenga control exclusivo sobre el conjunto del sistema.

Esto garantiza privacidad, trazabilidad y cumplimiento normativo en cada intercambio de datos.

En una plataforma tradicional, los datos se centralizan en un único repositorio bajo el control de una sola entidad. En un espacio de datos, en cambio:

Cada organización conserva la soberanía sobre sus propios datos: decide qué comparte, con quién y bajo qué condiciones.

– El intercambio se produce de forma descentralizada, mediante conectores técnicos y políticas de uso definidas por cada proveedor.

– Todos los participantes operan bajo un marco de gobernanza y confianza compartido, sin que ninguna entidad tenga control exclusivo sobre el conjunto del sistema.

Esto garantiza privacidad, trazabilidad y cumplimiento normativo en cada intercambio de datos.

En una plataforma tradicional, los datos se centralizan en un único repositorio bajo el control de una sola entidad. En un espacio de datos, en cambio:

Cada organización conserva la soberanía sobre sus propios datos: decide qué comparte, con quién y bajo qué condiciones.

– El intercambio se produce de forma descentralizada, mediante conectores técnicos y políticas de uso definidas por cada proveedor.

– Todos los participantes operan bajo un marco de gobernanza y confianza compartido, sin que ninguna entidad tenga control exclusivo sobre el conjunto del sistema.

Esto garantiza privacidad, trazabilidad y cumplimiento normativo en cada intercambio de datos.

En una plataforma tradicional, los datos se centralizan en un único repositorio bajo el control de una sola entidad. En un espacio de datos, en cambio:

Cada organización conserva la soberanía sobre sus propios datos: decide qué comparte, con quién y bajo qué condiciones.

– El intercambio se produce de forma descentralizada, mediante conectores técnicos y políticas de uso definidas por cada proveedor.

– Todos los participantes operan bajo un marco de gobernanza y confianza compartido, sin que ninguna entidad tenga control exclusivo sobre el conjunto del sistema.

Esto garantiza privacidad, trazabilidad y cumplimiento normativo en cada intercambio de datos.